Friday, 11 July 2008

Una mañana

Me levanto cansado y no consigo reaccionar correctamente. Dejo los zapatos sucios sobre la bolsa donde llevo mis papeles y mis ciruelas y no atino a limpiarme absolutamente todos los dientes, estoy seguro y en la ducha se me ocurre que tengo grabado el Corán en las axilas. Sonrío mientras el agua me recorre. Llego a la oficina. Mi compañero italiano me dice Tutto aposto y le contesto Tutto aposto. Antes he cogido el autobús para hacer mis treinta kilómetros y por el camino se me ha ido olvidando todo lo que quería contar hoy en el bloggie. No importa. Más osos y menos CO2, dice en el 20 minutos. Me parece bien. Conozco a los osos de los que habla el artículo, los he visto en persona comiendo bellotas y pasando de mí. No les tengo rencor. Por el camino pienso que han echado a Sandra de Operación Triunfo, que me parece zafia y una perfecta meretriz para una opereta mal montada, una imitación vulgar de los esquemas de aquel Cats de Londres. Sandra, al menos, tenía dos tetas en perfecta simetría y me imagino que las sigue teniendo si con el éxito no se las ha aumentado a base de globos de silicona. El cuellicorto con el que compitió no tenía ni eso. La total y absoluta manipulación televisiva: la gente se deja los cuartos mandando los SMS y llamando al 902 pero sus votos no se computan. Sólo se computa lo que comercialmente le interesa al programa. Y así con todo en la cajatonta. Hasta los morochos Obama y Jackson y sus comentarios off the record están manipulados para luego poder pedir disculpas, que queda muy bien, muy electoral. Los republicanos nunca piden disculpas. Sólo desenfundan más deprisa que nadie, como George Bush, Ronald Reagan y, sobre todo John Wayne.
Llego a mi empresa y abro la intranet y me encuentro con maravillosos proyectos en el Báltico, en Sudamérica en los que me encantaría participar si no fuese por que la literatura existe. Maldita lacra, la literatura. Nos esclaviza obligándonos a pensar. De no ser por ella yo sería el perfecto empleado para esta empresa por mi devoción y dedicación pero, lamentablemente para ellos, afortunadamente para mí, la literatura sí existe, no puedo evitarlo, y eso me hace perder mi tiempo y mis energías en quehaceres nada corporativos. Definitivamente la literatura es mala para mi empresa.
Voy preparando los cuentos. Son tres y están en fase de corrección. De Simbad y de La cordillera estoy bastante convencido. Del tercero no tanto pero lo presentaré igual. Me está costando comenzar con la creación de un relato largo nuevo. Hoy me conformaría con una página decente. Ya veremos.
Dos detalles, echad un vistazo a http://linkillo.blogspot.com, un lujo en cuestiones de opinión.
Y el otro detalle, lo mejor de la hoy hasta este momento ha sido esta mañana cuando, despidiéndonos en la puerta del hogar, le agarré el culo a mi mujer mientras la abrazaba.
Como todos los días, hoy queda mucho por escribir.
Saludos a todos.

No comments: